martes, 8 de abril de 2008

Shaira

Calma tus lagrimas, Shaira,
que el futuro te sonrie.
Apaga tus sollozos,
que los siento como si fueran mios,
me trituran el alma,
me rompen el sentido.

Con solo escucharte
es como si el desierto
me bañara cada dedo de los pies
y la arena seca y amarillenta
me golpeara uno a uno los sentidos.

Siente como tu porvenir
se refleja en los corazones amigos.
Deja tu pena, que ya pasó lo peor,
comienza a vivir otra vez y ahora de verdad
en esta humeda tierra olvidada.

Quédate como en casa, querida Shaira,
al fin y al cabo, tampoco es nuestra.
Riega con tus lagrimas
esta hermosa y larga nación de soñadores
y escribe tu nombre
aca, no hay apuros.




-En homenaje a todos los refugiados palestinos que comienzan su futuro incierto, como aves errantes, diría la Mano Ajena, como pasajeros en este viaje sin destino seguro, bienvenidos. -

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